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ROCHESTER, Minnesota — Investigadores de Mayo Clinic han descubierto cómo las “células zombi” envejecidas desencadenan una inflamación perjudicial que acelera una forma grave y cada vez más frecuente de enfermedad hepática grasa denominada esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH). A medida que aumentan las tasas de obesidad en todo el mundo, se prevé que la MASH también se incremente y ya es una de las principales causas de trasplante hepático.

“La cicatrización hepática y la inflamación son características distintivas de la MASH. Si no se trata, puede progresar a cáncer de hígado. Por eso es tan importante comprender los mecanismos que impulsan la enfermedad para poder prevenirla o desarrollar tratamientos más eficaces”, afirma Stella Victorelli, Ph.D., autora principal del estudio publicado en Nature Communications.

La Dra. Victorelli y sus colegas, que estudian células envejecidas o senescentes, conocidas como células “zombi”, identificaron un mecanismo por el cual estas células promueven la cicatrización y la inflamación hepáticas. Descubrieron que pequeñas moléculas denominadas ARN mitocondrial, que normalmente se encuentran dentro de las mitocondrias productoras de energía de la célula, pueden filtrarse hacia la parte principal de la célula, donde activan de forma errónea sensores antivirales llamados RIG-I y MDA5 — que normalmente se activan cuando un virus infecta una célula. En este caso, la señal de peligro procede de las propias mitocondrias de la célula, lo que desencadena una oleada de inflamación que puede dañar el tejido sano circundante.

Cuando los investigadores bloquearon los sensores, la inflamación descendió de forma marcada. El estudio también constató que las proteínas BAX y BAK, que ayudan a abrir poros en la membrana mitocondrial, permiten que el ARN mitocondrial escape. En un modelo preclínico de MASH, la inhibición de BAX y BAK evitó la liberación de ARN y se asoció con menor inflamación y un tejido hepático más saludable.

¿Qué son las células ‘zombi’?

A medida que envejecemos, algunas células entran en senescencia — un estado en el que dejan de dividirse, pero continúan liberando moléculas inflamatorias y que dañan el tejido. Cuando las personas son jóvenes, el sistema inmunitario suele eliminar estas células senescentes, o “zombi”. Sin embargo, con la edad pueden persistir y contribuir a una variedad de problemas de salud y enfermedades relacionadas con la edad.

Mientras que algunas investigaciones se centran en eliminar estas células, este equipo investigó cómo silenciar sus señales perjudiciales.

“Con la edad, acumulamos ‘células zombi’, lo que puede conducir a más enfermedades”, afirma João Passos, Ph.D., autor sénior del estudio. “Nuestra idea es que, si podemos silenciar estas células antes, podemos prevenir una inflamación descontrolada y el desarrollo de muchas afecciones relacionadas con la edad, incluida la enfermedad hepática. Comprender los mecanismos que impulsan la enfermedad nos permite dirigir y retrasar esos procesos —lo que podría beneficiar a más de una afección.”

El Dr. Passos y sus colegas también están desarrollando una nueva tecnología para cartografiar espacialmente las células senescentes en todo el organismo durante el envejecimiento.

Esta investigación se llevó a cabo en colaboración entre el Centro para el Envejecimiento "Robert and Arlene Kogod" y el Centro de Señalización Celular en Gastroenterología (C-SiG) de Mayo Clinic.

La investigación forma parte de un esfuerzo más amplio en Mayo Clinic llamado iniciativa Precure, centrado en desarrollar herramientas que permitan a los médicos predecir e interceptar procesos biológicos antes de que evolucionen hacia enfermedades o progresen hasta convertirse en afecciones complejas y de difícil tratamiento.

Revise el estudio para obtener una lista completa de autores, divulgaciones y financiación.