La artrosis es una enfermedad crónica que provoca el deterioro gradual del cartílago, resultando en fricción ósea y afectación de la movilidad articular, y se ha convertido en una de las principales patologías discapacitantes en adultos mayores de 50 años. A nivel global, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 10 hombres y 1 de cada 5 mujeres mayores de 60 años experimentan artrosis o síntomas relacionados.

Los síntomas iniciales de la artrosis pueden manifestarse como rigidez y dolor en las articulaciones. De no recibir atención a tiempo, pueden surgir señales más severas como un malestar profundo y una expansión del problema en toda el área afectada, lo que resulta en una reducción de la movilidad y la inflamación. Ante estos indicios, es crucial buscar atención especializada para un diagnóstico y tratamiento adecuado.

El Dr. Fernando Londoño, médico traumatólogo, destaca: «La artrosis se caracteriza por causar dolor crónico y limitar significativamente las actividades diarias de los pacientes. A pesar de ser una enfermedad degenerativa, factores como la obesidad y lesiones articulares traumáticas pueden acelerar su aparición. Además, los constantes malestares pueden desencadenar problemas emocionales como depresión y ansiedad, así como conflictos familiares».

El Dr. Londoño indica que para prevenir esta enfermedad es esencial realizar ejercicios que fortalezcan la musculatura y la salud ósea, sin exponer las articulaciones a cargas excesivas. Ya que mantener una vida sin dolor es lo esencial, pues el dolor no discrimina: puede manifestarse de diversas formas y afectar a cualquier persona, en cualquier momento.

En años recientes, se ha explorado el uso de procedimientos basados en ingredientes naturales, como la extracción de insaponificables de aguacate-soja que muestran efectos prometedores en la regeneración del cartílago y en la preservación de su integridad al reducir la liberación de agentes inflamatorios. Además, que existen alternativas como la combinación de ketorolaco más tramadol, que permiten tratar de manera adecuada el dolor agudo.

El Dr. Londoño enfatiza que, a medida que la población de adultos mayores en Ecuador sigue en aumento, resulta fundamental destinar mayores recursos y atención al diagnóstico temprano y al tratamiento efectivo de la artrosis. La inversión en este ámbito, contribuirá a mejorar la calidad de vida de los afectados y a reducir la carga que esta enfermedad representa para la sociedad en general.